viernes, 24 de febrero de 2017

Detrás del telón: Valiente Vera, pequeña Sara.

Valiente Vera, pequeña Sara ya es vuestra.

Un proyecto diferente para mí en muchos aspectos, con un tono dulce y nostálgico que me atrapó desde el primer momento que me puse en la piel de todos ellos, y que disfruté mientras le daba forma hasta que llegó el momento de poner el punto y final.

No es la historia a la que más unida me siento, quizá porque la viví más como una espectadora que como si fuera una vivencia personal, que era el modo en el que había sentido las anteriores.

Aun así, es muy especial para mí a otros niveles diferentes.

Creo que es la única con la que se me saltaron las lágrimas la primera vez que leí el final.
Con las otras novelas he llorado en otros momentos, en escenas más sentidas o durante el desarrollo de la misma por estar demasiado involucrada, pero con Valiente Vera, pequeña Sara lo hice la primera vez que la leí de un tirón y llegué a la última frase y me dije:

Ya está, y es perfecta.

Que no significa que lo sea, pero para mí era lo que yo quería contar, y eso es lo más importante.

Esta entrada está dedicada a todas aquellas que ya la habéis leído; si aún no conocéis la historia de Vera, Sara y Alex os pido que no sigáis leyendo.
Al igual que hice con la serie Oliva y con Daniela, aquí os dejo curiosidades o detalles que fueron significativos para la creación de esta novela.

Espero que os guste :)

 El personaje de Sara nació siendo otra cosa.

Es la mejor manera de explicarlo.
Al principio vivía en una isla y se encargaba de la casa de al lado a la suya, que se alquilaba a los turistas. Y allí aparece un día Alex con sus amigos y la chispa salta.
Diferente, sí. Aunque la trama familiar central que muchas ya conocéis ya existía.
El caso es que salió publicada otra historia que se desarrollaba en una casa de huéspedes y también en una isla y dije:

 No puede seeeeer (con cara de acelga, lloros, lamentos y desvaríos varios; un drama, vaya).

Pero sí puede, y estas cosas pasan continuamente entre autoras, más concretamente dentro del género romántico.
Total, que el archivo estuvo cerrado meses, pero la trama no se iba de mi cabeza y me dolía, porque me gustaba.
Ni Sara, ni Vera, ni Alex.
Y un día, sin más, se me ocurrió darle un giro y este fue el resultado.
Ahora me alegro de aquel obstáculo en el camino, porque el resultado no hubiera sido, a mi parecer, tan bonito.

El contexto en el que se desarrolla la historia no existe.

Es decir, que no busqué rincones idílicos en un lago, ni nada parecido. Solo lo vi en mi imaginación e intenté plasmarlo.
Supongo que en algún lugar del planeta es posible que ese lago y esas casas existan, ¿quién sabe?

El título me costó.

Una de las partes de la creación de una novela que más me gusta es la búsqueda del título.
Otras autoras lo odian, pero a mí me encanta.
Hasta ahora no había tenido problemas y cada archivo abierto (incluso los empezados y abandonados) lleva su título, aunque sea de forma provisional.
En este caso no fue así y hasta prácticamente el final no se me ocurría absolutamente nada.
Eso sí, en cuanto se me encendió la bombilla supe que no podía ser otro, pese a que sea algo extraño de entrada.

En esta ocasión he tardado más en corregir, maquetar, elegir portada, etc, que en escribir la novela. 

De hecho nunca me había costado tanto encontrar una portada.
Os confieso que yo tenía una en la cabeza que no pudo ser y ese fue el motivo de que me cerrara en banda durante semanas, hasta que encontramos esta.
Miento, tuve una primera idea que me obligué a abandonar por cuestiones más comerciales y después esa segunda idea que, venga, voy a ser honesta, no me podía pagar. Así que me tocó elegir una tercera con la cabeza centrada en otra imagen.
Que nunca os pase esto, porque todo os parecerá horrible, absolutamente todo. Incluso una portada tan bonita como la que tiene.

El sistema de escritura fue raro para mí.

Normalmente soy de soltar todo lo que me va saliendo y dejarme llevar, pero siempre en orden; hasta ahora había sido incapaz de escribir una escena posterior al punto en el que me llegaba.
Pues con esta novela el proceso fue totalmente diferente. Primero escribí los capítulos de los veranos que transcurren en el pasado. Después comencé por el principio y fui intercalándolos con los del pasado. Y algo curioso es que el último capítulo de todos lo escribí cuando llevaba la mitad, más o menos.

Tampoco hubo musos iniciales.

Ya sabéis que yo no los elijo de antemano, sino que me los imagino en mi cabeza y después ya busco quien pueda ayudarme para darle imagen.
Sin embargo, en esta ocasión he sido incapaz de encontrar a mi Sara y a mi Vera.
En el caso de los chicos, sí que los he encontrado (mi adicción a buscar macizos de forma compulsiva en Pinterest juega a mi favor, lo asumo); Alex es Scott Eastwood (el señor Clint lo hace todo bien, hasta los hijos), y Yago es Colton Haynes.
Lo sé, tengo un gusto exquisito.

De nada.
La escribí en dos meses, durante un verano.

Fue como si estuviera viviendo el verano con ellos.
Es la novela que menos he tardado en escribir, aunque también es la más corta.

Desde que descubrí cuál iba a ser el tono de la historia, supe que Alice Kellen era la única que podía escribirle un prólogo.

No sé por qué, pero cuadraba tanto con ella, con su dulzura, con su modo de relatarnos otras vidas, que quise pedírselo y ella aceptó encantada.
GRACIAS de nuevo, porque no me imagino otro más bonito.

Llegué a pensar que no la publicaría.

Ha sido la única vez que se me ha pasado por la cabeza que no era una novela para publicar.
¿Por qué? Ni idea. Al no seguir la línea de lo hecho hasta el momento supongo que me asusté y me lo planteé como una historia para mí.
Menos mal que mis lectoras cero me quitaron la tontería de un plumazo.

Es una historia cerrada para siempre.

Da igual cuántas veces me lo pidan, no voy a hacer epílogo, ni a contar historias paralelas, por mucho que se merezcan ser mejor explicadas, ni nada parecido.
No os penséis que es porque simplemente no me apetezca, sino porque el mensaje transmitido en esta novela consiste un poco en eso, en vivir el presenteVIVIR con mayúsculas y no estancarnos ni en un pasado que no volverá ni en futuro que nunca llega.
Así que para mí ese final es perfecto.


Creo que no me dejo nada.

Bueno, quizá una cosa que ellos me enseñaron contándome cada recuerdo de esos veranos.
Y es que, por más que la vida nos duela, por más miedo que nos dé continuar cuando nos sentimos atados al pasado, nunca nunca olvidéis que el futuro es de los valientes.

10 comentarios:

  1. Hola! Mucha suerte!! Me la compré hace un par de días por Amazon. No me lo esperaba, soy gran seguidora tuya, me conmueven tus historias! Así que en cuanto lo lea te pondré mis impresiones, pero quería transmitirte lo felices que nos haces a tus lectoras teniendo nuevo libro!! Muchísima suerte en este nuevo proyecto!! Besitos

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    1. Hola, Bego!!
      Mil gracias por tus palabras, espero que te guste tanto como las otras historias, aunque digo desde ya que es muy diferente, así que mente en blanco.
      Un besazo.

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  2. Todavía tengo ese run-run, después de haberte leído. La novela y esta entrada (te hice caso y vine después de terminarla para evitar spoiler).
    Solo quería decirte dos cosas:
    1. Tenías razón. Ésta era una historia que, como mínimo, me iba a gustar leer.
    2. He encontrado esta definición de conmover: Hacer que una persona se emocione hasta el punto de despertarle deseos de llorar.
    Eso has hecho conmigo. La culpa es tuya, de Sara y, sobre todo, de Vera. De los detalles, de los mensajes, de lo cálido y lo frío que transmite esta historia.
    Y por último: Gracias por no dejarla en un cajón. Gracias por pensar que podría ser una historia que llegara a otros lectores. Y gracias por ese capítulo final.
    ¡Un beso!

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    1. Hola, Lidia!
      Me alegra haber acertado. Intuía que tanto en narrativa, como lenguaje, estilo... sería más de tu gusto, pero nunca se sabe.
      Me hace muy feliz saber que he llegado a conmoverte un poco, sé que eres dura, así que objetivo cumplido ;)
      Siempre les daré las gracias a mis primeras lectoras que me dijeron... estás tonta? Así, tal cual, y me animaron a sacarla como las demás.
      Un beso y GRACIAS infinitas por todo.

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  3. Bueno yo empeze a conocerte con este libro, me enamoro tanto que segui con daniela y este me requetenamoro tanto que ha termine con oliva y la verdad no se cual me gusta mas porque en todos me he reido, me he emocionado y tmb para q mentir cabreado (para bien!) porque la gente tozuda y cabezona se entiende. Solo decirte que es un placer haberte leido y que por eso llevo este insomnio encima porque o me los leia del tiron o no dormia �� pero no me arrepiento asi que solo decir que espero con ilusion tus futuros proyectos porque me has encantado y enamorado (sobretodo a oliva y maite que a locas no las gana nadie��) Muchos besos y animos para tus proximos proyectos!!!!

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    1. Hola, Irina!
      Gracias por buscarme para compartir conmigo tus impresiones.
      Tu caso me sorprende, porque eres de las pocas que han leído las historias en el orden inverso jajaja y eso suele darme miedo, ya que Oliva fue la primera y, bueno, he aprendido desde entonces (espero).
      El caso, que gracias por disfrutarlas, cada una a su modo.
      Te mando un besazo!!

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  4. Tenía que pasarme por acá, era una necesidad que casi se me había olvidado, saber de estas curiosidades que te llevaron a escribir y regalarnos esta hermosa y conmovedora historia, y que todavía el sentimiento por ella sigue ahí, duradero, y que me marcó tanto el lazo de sangre, hermandad y hasta amistad entre Vera y Sara, y que como me expliqué en mi reseña, me hacen acordar a mí y a mi hermana, a nuestra relación de amor fraternal, amistad y los dolores de cabeza cuando nos peleamos, ¿porque qué hermanos no se pelean, pero después hacen como si no hubiera pasado nada?
    Gracias por este pedazo de historia y esas palabras y valores tan hermosos que transmitís.

    Un beso gigante

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    1. Hola, Ari!
      Gracias por sentir tanto con Sara y Vera. Creo que solo quien tenga un hermano sabe lo que significa ese lazo tan fuerte. Yo tengo dos hermanas y, sin ellas en mi vida, nunca hubiera podido escribir esa novela.

      Te mando un abrazo gigante y gracias por leerme siempre!

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  5. ¡¡Gracias por publicarla, fue una historia que me hizo SENTIR TANTO, sin duda la voy atesorar en mi corazón al igual que la historia de Luca y Daniela, son tan diferentes y con tanto sentimiento, sencillamente me encantan!! ❤❤ Por cierto, amo cada una de las frases y reflexiones son perfectas.

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    1. Gracias a ti, Stephy :)
      Por darme una oportunidad de nuevo y por disfrutarlo.
      Un beso!

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