miércoles, 1 de noviembre de 2017

Octubre, productivo

¡Adiós a uno de mis meses favoritos! Y ¿por qué? Porque soy fácil y es mi cumpleaños; ni más ni menos. Y porque me encanta el otoño (aunque este año ha sido más veroño que otra cosa).
Ha sido un mes de trabajar mucho. He pasado por la primera corrección de la historia de Eva y... no os podéis imaginar lo raro que es releerse a una misma cuando ha pasado más de un año desde la última vez que me enfrenté a esa novela. Sin contar con los momentos de crisis (porque, inevitablemente, he evolucionado desde entonces, aunque solo lo note yo), he disfrutado de la historia y ¡estoy deseando que llegue a vuestras manos!
Dentro de muy poco os contaré cositas, como la fecha y el título, ¡palabrita de Neïra!
También he organizado nuevos proyectos. Tengo el calendario de 2018 prácticamente cerrado; de momento os cuento que saldrán dos novelas que ya tienen fecha, y tengo a una tercera buscando su hueco, pero depende de varios factores (¡crucemos los dedos!).
Además, he sufrido un pequeño bloqueo de escritura. Nunca me había pasado, pero es normal después de unos meses de lo más productivos. He empezado varias cosas, incluso de géneros diferentes, pero no me he centrado en ninguna. He estado bastante dispersa, picando de aquí y allá, releyendo proyectos abandonados, volviéndome a ilusionar por otros, pero sin llegar a decidirme por uno solo. Espero en breve encontrar el camino. ¿Lo bueno? Que tengo muchos meses por delante solo para dejarme llevar y escribir sin más.
Sin embargo, lo mejor de todo, es que he vuelto a retomar rutinas que tenía un poco apartadas. Estoy leyendo de nuevo un poquito cada día, descubriendo autoras y cogiendo novelas que tenía reservadas desde hacía mucho tiempo. Y lo echaba de menos.
¡Os cuento un poquito!

martes, 3 de octubre de 2017

Lecturas septiembre

¡Siento la tardanza! Aunque creo que el post de Eva bien la merecía ;)
Este mes he decidido hacer una entrada propia con las lecturas que he descubierto en septiembre, como hacía al principio del blog. ¿Y por qué? Pues porque hacía muchos meses que no leía tanta romántica y creo que muchas de estas novelas se merecen su espacio y que si aún no las conocéis, lo hagáis, porque merecen la pena.
Confieso que llevaba meses de sequía. Si me salía de mis autoras de cabecera, no me gustaba nada demasiado. Leía, sí, pero sin más. Llegué a pensar que me había cansado de la romántica (crisis) y no podía creérmelo. Quizá era yo, que no estaba en un buen momento, pero, y por muy mal que suene tengo que decirlo, ninguna novela me parecía estar a la altura. Todo me resultaba repetitivo y de poca calidad, y que nadie se ofenda, pero así me sentí.
Hasta que llegaron las vacaciones. Oh, ¡benditas vacaciones! Lo bien que le hacen a una en todos los sentidos. Y volví a sentarme con un libro sin tener que mirar el reloj. A leer en la playa, frente al mar y bajo el sol. Sin prisas. Y qué delicia. Cómo lo echaba de menos.
Y me encontré con lecturas decentes, bien escritas, que me engancharon, que me emocionaron.
Ha habido un poquito de todo y cada una ha cumplido su función.
A continuación os cuento un poquito de cada una de ellas.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Eva... (29 septiembre 2016)

Esta es una entrada un poco especial. La escribí hace justamente un año, porque en ese instante tenía su historia bajo la piel y me daba miedo que con el paso del tiempo me olvidara de esas sensaciones.
No ha ocurrido, ahí siguen, aunque están un poco tapadas por otros personajes.
Y es que, desde que cerré el proyecto Eva hasta nuevo aviso, he terminado otras tres novelas y he publicado dos (Valiente Vera, pequeña Sara y Caótica Jimena).
Por eso lo hice. Quería que al subir esta entrada despidiéndome de ellos se sintiera real y ahora ha llegado el momento de compartirla con vosotras.
No he tocado ni una coma, lo único que he hecho ha sido incluir unas fotos para ir abriendo boca, así que imaginadme el 29 de septiembre del año pasado sentada frente al teclado y con los ojos un poco mojados...😊 ( y recordad que, por aquel entonces, ninguno de mis libros había salido aún en papel).

lunes, 31 de julio de 2017

Julio, en una montaña rusa

Como bien dice el título de esta entrada, julio para mí ha sido un mes un poco de subidas y bajadas.
Me había planteado estas semanas como unas tranquilas, en las que ponerme al día de cosas pendientes, en las que leer más y ver series acumuladas, en las que descansar en la medida de lo posible sin dejar de trabajar un poquito cada día.
Pues bien, he hecho todo eso y no.
Me he ido de vacaciones unos días, me han hecho tía por segunda vez y he terminado de escribir un proyecto antiguo que me ha servido para desconectar un poco a nivel emocional y entretenerme. He leído buenos libros y he visto algo más de cine que tenía demasiado a la espera. He disfrutado del subidón que me ha regalado Jimena y lo he compartido con cada una de las que me habéis escrito para decírmelo.
Pero también me he pasado una semana entera prácticamente en la cama por una migraña eterna que no se iba, como un recordatorio constante de mi cerebro que me decía que tengo que darle un respiro.
No lo sé, el caso es que no puedo, porque soy mentalmente hiperactiva y frenar no es una opción.
Aun así, sí que he prometido tomármelo con más calma.
¿Cómo? Dándome un verano un poco para mí, para escribir, sí, pero para no ponerme horarios ni objetivos ni fechas. Tengo la suerte de poder hacerlo por primera vez desde que esto comenzó, porque llevo 2018 muy adelantado, así que en esas estoy, escribiendo dos proyectos a la vez y guardando otras tantas ideas cuando me apetece y se me ocurren, sin pensar, sin darles vueltas a si debo empezar una cosa antes de terminar otra. Solo disfrutando.
Después de este rollo que os he metido... ¡ahí van mis lecturas!